Si estás pensando en viajar a Tasmania, hay algunas cosas que me habría encantado saber antes de empezar nuestro viaje. Después de pasar dos meses recorriendo la isla en campervan, aprendimos que Tasmania puede parecer pequeña en el mapa, pero las distancias, el clima y las carreteras hacen que viajar por ella sea muy diferente a lo que uno se imagina.
En esta guía te cuento algunos de los consejos que nos hubiera gustado tener desde el principio, desde cuánto tiempo dedicarle y cómo organizar la ruta hasta qué llevar y qué tener en cuenta al conducir. Para nosotros, Tasmania terminó siendo uno de nuestros lugares favoritos de Australia, así que ojalá estos consejos te ayuden a disfrutarla tanto como nosotros.

Tasmania tiene dos aeropuertos principales: Hobart (HBA) y Launceston (LST). Ambos reciben vuelos directos desde varias ciudades del continente australiano.
Tiempo aproximado de vuelo hasta Hobart:
Otra opción para llegar a Tasmania es hacerlo en el Spirit of Tasmania, el ferry que conecta el continente australiano con Devonport, en el norte de la isla. Esta es la opción ideal si quieres viajar a Tasmania con tu propio carro.
Actualmente el ferry sale desde Geelong, y no desde Melbourne. Geelong queda a unos 70 km o aproximadamente una hora en carro de Melbourne, aunque también puedes llegar en tren y conectar con un servicio de shuttle.
El viaje de Geelong hasta Devonport dura entre 9 y 11 horas dependiendo en las condiciones del mar. Nosotros elegimos hacer el viaje de noche, aunque también hay opciones para viajar durante el día.
A bordo hay una cafetería y restaurante donde puedes comprar comida rápida, café y gaseosas. También hay un cine para entretenerte durante el viaje.
Si quieres dormir de verdad durante la travesía, te recomiendo reservar una cabina, especialmente si viajas de noche. También es buena idea reservar con bastante anticipación, ya que los espacios pueden agotarse durante las temporadas más concurridas.
Tasmania se puede visitar durante todo el año, pero cuál es la mejor época dependerá del tipo de viaje que tengas en mente.
Si quieres hacer caminatas, disfrutar de las playas y pasar buena parte del día al aire libre, el verano (diciembre a febrero) es una de mis épocas favoritas para recorrer Tasmania. Nosotros estuvimos por allá durante esta temporada y agradecimos muchísimo que, mientras en otras partes de Australia el calor puede ser bastante fuerte, Tasmania tiene un clima mucho más fresco y agradable. Perfecto para salir a explorar sin sentir que te estás derritiendo en el camino.
El otoño (marzo a mayo) trae días despejados, menos turistas y excelentes productos locales.
El invierno (junio a agosto) es más frío, pero también más económico y tranquilo, mientras que la primavera (septiembre a noviembre) es perfecta para ver los paisajes llenos de verde y los jardines históricos en flor.
Tasmania tiene un clima marítimo, así que el tiempo puede cambiar rápidamente en todo el año, incluso en verano.

Si puedes, dale a Tasmania al menos 10 a 14 días. Así tendrás tiempo para recorrerla con más calma, hacer algunas caminatas, parar en lugares que encuentres por el camino y, sobre todo, disfrutar del viaje sin estar pendiente del reloj todo el tiempo.
Una de las cosas que más aprendimos recorriendo Tasmania es que no vale la pena intentar verlo todo a las carreras. La isla puede parecer pequeña en el mapa, pero las distancias engañan y muchas carreteras son sinuosas, lentas y bastante aisladas.
Si tienes pocos días, mi recomendación es que te concentres en una o dos zonas en lugar de tratar de recorrer toda la isla. Intentar combinar el este, el sur y el oeste en un viaje corto puede terminar significando muchas horas al volante y poco tiempo disfrutando de los lugares.

Si vas a recorrer Tasmania en carro o van, prepárate para que las condiciones de las carreteras puedan cambiar rápidamente, especialmente durante el invierno (junio hasta agosto). El hielo, la niebla, la lluvia, la nieve y las pocas horas de luz pueden hacer que conducir sea más complicado de lo esperado.

Antes de salir, vale la pena revisar si hay cierres de carreteras o alertas por las condiciones del clima, y siempre conducir de acuerdo con las condiciones que encuentres en el camino. Baja la velocidad si hay poca visibilidad o mucho tráfico y ten especial cuidado con los animales, sobre todo entre el atardecer y el amanecer, cuando están más activos.
Una de las cosas que aprendimos viajando por Tasmania es que el clima puede cambiar muchísimo en cuestión de horas. Puedes empezar el día con sol, encontrarte con lluvia al mediodía y terminar la tarde con bastante frío, especialmente si estás cerca de la costa o en zonas de mayor altura. Por eso, más que llenar la maleta de ropa, lo importante es llevar buenas capas que puedas quitarte o ponerte según el clima.

Incluso si estás pensando en viajar a Tasmania en verano, te recomiendo llevar una chaqueta impermeable y cortavientos, además de una capa abrigada como un fleece o una chaqueta ligera. Esto se vuelve todavía más importante si tienes pensado hacer caminatas por lugares como Cradle Mountain, Freycinet o Mount Field.
Para las caminatas, lleva unos buenos zapatos o botas de trekking, preferiblemente que ya hayas usado antes del viaje. También son muy útiles un sombrero de ala ancha, gafas de sol y protector solar, porque el sol puede ser bastante fuerte aunque la temperatura sea fresca.
Si vas a pasar tiempo en las playas de Tasmania, no olvides el vestido de baño. El agua puede estar bastante fría incluso durante el verano, así que llevar una toalla de secado rápido y una capa abrigada para ponerte apenas salgas del agua es una buena idea.
Por último, recuerda revisar tu equipaje antes de llegar a Tasmania y no llevar frutas, verduras frescas, plantas, semillas ni tierra, ya que la isla tiene controles de bioseguridad bastante estrictos.

El presupuesto para viajar a Tasmania puede variar bastante dependiendo de si vas en campervan, te quedas en hoteles o comes principalmente fuera. Estos son algunos precios aproximados para tener una idea:
Alojamiento
Comida
Transporte
Si vas a manejar bastante, te recomiendo revisar el precio de la gasolina antes de salir. Apps como PetrolSpy pueden ayudarte a encontrar las estaciones más baratas en tu ruta.
Los precios del transporte público pueden cambiar y Tasmania ha tenido diferentes promociones de tarifas reducidas, así que vale la pena revisar las tarifas actuales de Metro Tasmania antes de tu viaje.

Si vas a viajar a Tasmania, es muy probable que termines visitando varios parques nacionales. Por eso, vale la pena entender cómo funcionan los pases antes de empezar el viaje.
Tasmania Parks & Wildlife Service tiene varias opciones, dependiendo de cuánto tiempo te vayas a quedar:
Mi recomendación: si vas a visitar varios parques durante tu viaje —algo bastante probable si tienes en mente lugares como Cradle Mountain, Freycinet, Mount Field o Tasman National Park— el Holiday Pass suele ser la opción más práctica. Además, te olvidas de estar comprando una entrada cada vez que llegas a un parque.
Puedes comprar los pases online, en los centros de visitantes o incluso a bordo del Spirit of Tasmania.
Uno de los grandes atractivos de Tasmania es su fauna única, así que vale la pena estar pendiente durante tus recorridos. Los diablos de Tasmania son quizá los más emblemáticos, aunque es difícil verlos en libertad. Para conocerlos de cerca, puedes visitar lugares como Bonorong o Devils@Cradle.
Los wallabies y equidnas son mucho más fáciles de encontrar, especialmente al atardecer, pero maneja con cuidado porque pueden aparecer de repente al borde de la carretera.

Y una de nuestras sorpresas favoritas fueron los ornitorrincos. Vimos varios en el arroyo de Lake Gairdner Free Camping, cerca de Cradle Mountain, y fue una experiencia increíble verlos nadando tranquilamente en su hábitat natural.
Entre mayo y noviembre también puedes tener la oportunidad de ver ballenas jorobadas y francas australes desde diferentes puntos de la costa.
Los festivales de Tasmania le ponen vida a la isla durante todo el año, con celebraciones de comida, vino, arte, música, navegación y sus increíbles paisajes naturales. Hay muchísimos eventos para escoger, así que abajo te dejo algunos de los más populares para que los tengas en cuenta a la hora de planear tu viaje.
Las fechas exactas pueden cambiar cada año, así que conviene revisarlas antes de planear el viaje.

Si vas a recorrer parques nacionales o lugares más remotos, lleva suficiente agua, algunos snacks y un mapa descargado o una aplicación de GPS que funcione sin señal como Maps.me, CoMaps, o Mapy.com. La cobertura del celular puede desaparecer rápidamente cuando te alejas de las carreteras principales.
Si estás pensando en hacer caminatas, incluso de esas corticas por senderos, AllTrails es una app muy útil en Australia. La versión gratuita te sirve para encontrar rutas, revisar la distancia, dificultad y duración, y leer comentarios de otros viajeros antes de salir.
Telstra suele ser la mejor opción para zonas remotas, mientras que Optus también tiene buena cobertura. Vodafone es más limitado. Fuera de ciudades como Hobart , Launceston y Devonport , la señal puede ser intermitente
Con paisajes tan variados y enormes por recorrer, es muy posible que te encuentres con carreteras estrechas y llenas de curvas, además de zonas montañosas y bastante remotas. Baja la velocidad y date un poco más de tiempo para llegar a tu destino si eso significa viajar de forma más segura.
Tasmania fue uno de los lugares de Australia donde más vimos animales atropellados, así que, si no lo haces por ti, al menos baja la velocidad por la fauna.

Pasamos dos meses viajando en nuestra van por Tasmania y creamos un mapa de Google con 100+ ubicaciones para compartir con ustedes que incluye todos de nuestros lugares y actividades favoritos.
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